Puede que está sea la más oscura de mis soledades.
He llorado por fin, luego de mil noches, luego de tantas razones, hoy, me vengo a deshacer en un llanto amargo y luego frío. He llorado hasta no poder respirar, he llovido.
Me decanté en un sin fin de incertidumbres, en un ir y venir de preguntas sin respuesta, de certezas sin probabilidades; lloré como hacía mucho que no lloraba, encontré una puerta que no conocía hacia pensamientos vampiros, hacia agujeros negros en mi alma.
No sólo lloví, me ví tormenta, huracán, ciclón. Me ví agua turbia y siniestra. Y en el centro de todo ese bullicio, había algo bueno, hay calma en el abismo de la soledad.
Cuando me miré deshecha pude ver todas mis partes. Me veo más humana ahora que soy agua y entonces me sentí en paz con mi tormenta.
Al final, el naufragio también es un viaje.
Hoy lluevo, dejaré que pase.
lunes, 18 de febrero de 2019
domingo, 10 de febrero de 2019
Sideral.
Es ahí cuando el tiempo se detiene y todo gira en torno a nosotros y sabemos que estamos muriendo.
Hablamos de todo. Y a veces me invade el miedo de pasar un momento lejos, perderme un momento de su magia, todo sin ella es perder.
A veces siento que huimos de todo. Hablamos porque tenemos miedo, caminamos porque no queremos llegar tan pronto a donde el camino se bifurca. Caminamos juntas, buscamos nuestro espacio para existir. Buscamos. Buscamos.
A veces somos astronautas y saltamos de luna en luna, esquivando los autos y los meteoritos. A veces somos estrellas y nos sentimos rojas y azules y amarillas y muriendo. A veces, casi siempre, ella es viento. A veces, menos, también es cisne y canta.
Sabemos que morimos porque sentimos el tiempo que se nos va.
Sabemos que morimos y tenemos miedo de morir amando.
Sabemos que morimos y tenemos miedo de volvernos polvo.
Lo que no sabe es que yo veo que es semilla y que aún cuando muera, se convertirá en árbol y flores y peces.
Sé que muero y que hacer los minutos más largos no me hará vivir más, pero ella me hace morir menos.
Vuelvo a la tierra, ella sigue hablando de la geografía y las matemáticas... me he perdido un poco, pero luego me tiene de nuevo y caigo en cuenta que es a su lado donde soy entera. No hay máscaras, somos estrellas y estamos brillando y aun si morimos un poco más al caer la noche, seguiremos brillando mañana.
domingo, 3 de febrero de 2019
XY+++++++++
Tenemos un grillete en el cromosoma Y.
Nos matan.
La estadística es tan cruel que es probable que ya estemos muertas y aún no lo sepamos, es probable que mañana sea mi turno, o el de mi prima, o el de mi amiga...
A veces nos matan, a veces nos quitan la vida. Sí, a veces nos encuentran en un lote, en una calle, en un río, otras, nos pierden para siempre, y no hablo de mi amiga Sandra, de la que hace 6 años no sabemos nada, hablo de todas esas que vuelven y caminan pero lo han perdido todo. Y es que esto se ha vuelto un juego de quién pierde más: la confianza, la autoestima, la dignidad, la vida...
¿Qué más nos van a quitar?
Ya no importa tu tez, tu altura o talla, el.color de tu pelo o tu edad, ¿Tienes vagina? ¡Vas! ¿Y luego qué? Luego el calvario. Un sistema hecho para ser vencido. Lleno de idas y vueltas, encrucijadas y mucha mierda que atravesar para hacer una denuncia, para activar una alerta, para abrir una carpeta.
Yo no sabía que ser mujer era tan peligroso hasta que me enseñaron que si te ves bonita, eres un blanco, que para salir sola de noche hay que tener un horario, que hay que memorizar las placas del taxi y ver a los ojos a todos.
Es demasiado.
Aprendí a tener miedo y ahora me enfrento a que eso que tanto temía, está a la vuelta de la esquina, que ya no es "sí algo me pasa" es "que nada me pase hoy". Tengo hartazgo de tanto miedo, estoy cansada de morir tantas veces, un poco en cada una de las que desaparecen cada día, un poco en cada afiche de "se busca" estoy Harta de que nos maten, porque nos tratan como flores, nos cortan, nos llevan, nos explotan hasta que nos marchitan.
Duele ser mujer, aquí en este país, en esta ciudad. Con tanto acoso.
Me duelen mis primas, mi hermana, mis hermanas de vida, mi sobrina, mis amigas, me duele la chica guapa de la otra cuadra, mis colegas, me duelen los papás de las desaparecidas.
Y todo lo que nos queda cabe en una mano: un spray, una llave, un anillo... Todo con lo que podamos defendernos, un lápiz, nuestras manos, nuestras letras, nuestra voz...
Estrella fugaz
-A los ojos más hermosos del mundo. Dicen que cuando dos personas se conocen, dos mundos colisionan y crean uno nuevo: ahora yo habito una ...
-
El dolor ha pasado a ser lo cotidiano. Hay vestigios de amor aquí y allá y seguro también debajo de todo esto. No puedo decir que no te a...
-
En todos los cuentos de hadas hay un principe azul, ese mismo es el que desde niñas soñamos encontrar, que nos quiera, nos comprenda, no...
-
Siento el tiempo pasar una y otra vez, Día, noche madrugada... De nuevo es otoño, mañana es ayer Aquí en esta casa ya no pasa nada. Intento ...